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Sirviendo a la comunidad- Ilustración: Craig La Rotonda
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Ilustración: Craig La Rotonda 

Sirviendo a la comunidad
POR Molly Rose Teuke

Ileana Ros-Lehtinen

A pesar que se sientan en lugares opuestos del pasillo, las representantes Grace Napolitano e Ileana Ros-Lehtinen son ambas apasionadas defensoras de sus comunidades.

La representante Grace Napolitano (demócrata de California, Distrito 38)

Cuando 10 millones de toneladas de desechos de mineral de uranio radiactivo se constituyeron en una amenaza para la salud de 25 millones de californianos del sur, la representante Grace Napolitano (demócrata de California, Distrito 38) hizo lo que mejor sabe hacer: Tomó acción de inmediato.

Era 1999, su primer año en el Congreso, cuando Napolitano se enteró de la amenaza. Si bien una compañía minera, actualmente en bancarrota, había depositado los desechos de uranio en las orillas del río Colorado en Utah, Napolitano sabía que sus electores podrían estar en peligro, pues la tercera parte del agua potable del sur de California proviene de ese río.

'Siempre me veo como la voz de los que no la tienen'—La representante Grace Napolitano

Aunque la limpieza es responsabilidad del Departamento de energía de Estados Unidos, Napolitano también sabía de otras cosas que requerían limpieza, además de las orillas del río. Su estilo consiste en formular los temas de las políticas en relación con su impacto humano, para luego tratar con sutileza lo que esas políticas implican.

"No soy una estudiosa de las políticas", asegura. No obstante, como miembro del Comité para recursos y miembro prominente del Subcomité de aguas y energía de la Casa de representantes, ha tenido éxito en traer a la mesa el tema de los desechos de uranio, que ya están a punto de ser eliminados sin riesgo.

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Los asuntos de los que Napolitano se ocupa con frecuencia son resultado de decisiones sobre políticas específicas y ella es particularmente hábil para demostrar sus consecuencias en los seres humanos, siempre en beneficio de sus electores. Fiel a su estilo, aplicó un toque personal al tema del uranio: "No quisiera que, dentro de veinte años, mis nietos brillen con luz incandescente", declaró.

La aguerrida lealtad de Napolitano con sus electores sólo se compara con su inclinación a la acción directa. "Odio las cartas", dice, "tomo el teléfono, llamo a una persona específica y le digo, '¿Me puede ayudar con ésto?'. Juntos podemos alcanzar soluciones. Ponga a trabajar su mente, su imaginación y a sus contactos y conseguirá que las cosas funcionen".

"Mi trabajo es el servicio público", añade. "Siempre me veo como la voz de los que no la tienen. No es tanto la política como el hecho de hacerme cargo de los problemas en mi distrito electoral. Mi compromiso es, en primer lugar, con mi comunidad y con los que me eligieron, en segundo lugar, con mi estado y en tercer lugar, con mi país".

Napolitano, de 67 años de edad, empezó su carrera cívica como Comisionada de ciudad hermana en Norwalk, California, luego de criar a sus hijos y jubilarse de Ford Motor Company. En 1986, por un estrecho margen de 28 votos, ganó un puesto en el Consejo de la ciudad de Norwalk. En 1992, derrotó a seis competidores varones para ganar una curul recientemente creada en la Asamblea legislativa de California. En 1998, fue elegida para el Congreso en el Distrito 38, densamente poblado por hispanos, donde cumple actualmente su tercer período. "Ha sido atroz cada vez que me he presentado por vez primera a una elección", afirma. La reelección es otra cosa. Nunca ha perdido una elección y ostenta porcentajes notables de votos: 71 por ciento en su reciente reelección para el Congreso en 2002.

Es muy probable que tal nivel de lealtad de los votantes tenga como base la ética de Napolitano, que consiste en fijar la atención en lo que sucede en su propio distrito. En el consejo municipal trabajó con mucha dedicación en renovación urbana y transporte, tratando de desarrollar una base económica más diversa y crear más puestos de trabajo. En la Asamblea legislativa, se la reconocía como defensora vehemente de las mujeres, las pequeñas empresas, la expansión económica y la creación de empleo.

En el Congreso, su gestión en el Comité sobre pequeña empresa de la Casa de representantes le ha permitido promover el acceso de las pequeñas empresas a los mercados internacionales; ayudar a conseguir capital de trabajo y acceso a préstamos federales y programas de asistencia a minorías, mujeres y nuevos empresarios; y luchar por salarios altos en los empleos del mercado de exportación. Napolitano ha conseguido fondos para el desarrollo económico de su distrito, lo cual incluye una subvención de 2.8 millones de dólares del Departamento de trabajo (Department of Labor) para actualizar a trabajadores mediante capacitación y 4 millones para desarrollo urbano y la reutilización de una instalación antes dedicada al sector defensa. Los fondos de capacitación han ayudado a más de 70 mujeres de bajos ingresos, muchas de ellas hispanas, a aprender nuevas destrezas y a aliviar la escasez de enfermeras en California.

Napolitano es también primera vicepresidenta del Comité hispano del Congreso (Congressional Hispanic Caucus) y preside el Equipo de trabajo sobre comercio internacional. "La pequeña empresa es el eje de mi economía", dice, "y eso significa que mientras forme parte de tres comités [del Congreso], estaré más interesada en el comercio internacional, debido a que eso ayuda más a mis electores".

Al expresar uno de sus típicos puntos de vista, Napolitano añade, "Si ayudo a mis empresas, ayudo a mi economía y eso ayudará a las mujeres y a los jóvenes que estudian a la universidad".

A comienzos de este año, con ocasión del inicio del centésimo octavo Congreso de Estados Unidos, Napolitano fundó la Célula sobre salud mental del Congreso (Congressional Mental Health Caucus), que congrega a más de 70 representantes de ambos partidos. En su condición de copresidenta, está ayudando a elevar la calidad de la atención en salud mental, en particular, para adolescentes, niños, minorías y adultos mayores.

Cuando se enteró que un estudio de 1999 señalaba que las hispanas jóvenes tienen un mayor riesgo de suicidio que las jóvenes de otros grupos étnicos o raciales, pudo conseguir 1.6 millones de dólares para un programa piloto de prevención de suicidios para el Distrito 38. El Programa de salud mental para adolescentes (Adolescent Mental Health Program), actualmente en su tercer año, ha sido reconocido como un ejemplo de éxito.

Cuando Napolitano reflexiona sobre su carrera política, se remonta a sus inicios: servicio a la comunidad. "Se trata de voluntariado, de ser parte de la solución y no sentarse con los brazos cruzados, lamentándose de que las cosas no son como a uno le gusta".

Napolitano añade, "En ocasiones, a las latinas no se les permite ser parte de la solución. Ellas tienen que encontrar la forma de enfrentar sus propios problemas y tienen el derecho de escoger su propio camino para crecer . Si uno está convencido de sus propias acciones, entonces lo único que se necesita es demostrar integridad para seguir adelante. La pasión, iniciativa y sinceridad aflorarán y la gente ofrecerá su apoyo, debido a que uno representa aquello en lo cual realmente cree".

Ver más mujeres en todo los niveles del servicio público es una de los más profundos anhelos de Napolitano. "Uno de mis más orgullosos logros", dice, "es escuchar a mujeres que se me acercan y dicen: 'Debido a que la escuché decir que podemos hacer lo que nos propongamos, yo me presenté como candidata en una elección y salí elegida' ".


La representante Ileana Ros-Lehtinen (republicana de Florida, Distrito 18)

Abordar problemas difíciles no sólo es lo que mejor hace la representante Ileana Ros-Lehtinen (republicana de Florida, Distrito 18), es también lo que más le gusta. Su actividad alcanza a todo el planeta. Sin embargo, su estado de origen es siempre la mayor prioridad.

En el Capitolio de Washington, DC, es ampliamente conocida como protagonista en asuntos de política internacional y defensora de los derechos humanos y la democracia. En cambio, sus electores del sur de Florida la conocen, ante todo, como una intercesora en asuntos que tienen impacto local: atención de salud, niños y adultos mayores, mujeres y salud, educación, derechos de las víctimas y cuestiones del medio ambiente.

'En muchos casos, no tenemos que volver a inventar la rueda, sólo hay que hacer un esfuerzo mayor para conseguir que la información llegue a los interesados'—La representante Ros-Lehtinen

Para alguien que, como Ros-Lehtinen, salió de Cuba junto con su familia en 1952, este doble enfoque tiene mucho sentido. Tenía sólo siete años cuando su familia llegó a Estados Unidos y sólo sabía que estaba siendo arrancada de raíz de su tierra; sus padres habían decidido que tenían que alejarse de un entorno político convulsionado.

"Mi padre es el responsable de mi interés por los asuntos internacionales", dice Ros-Lehtinen. "Habiendo perdido su tierra natal debido al régimen comunista, siempre ha hablado sobre la falta de derechos humanos y sobre la necesidad de que la gente tenga libertad. "Los asuntos internacionales siempre fueron temas domésticos para nosotros y sigue siendo así para muchas personas de nuestra comunidad. Creímos que la revolución iba a durar días o semanas, pero las semanas se tornaron en meses y los meses se volvieron años. Y aún estamos esperando que Cuba vuelva a ser libre".

Entonces, no es una sorpresa que Ros-Lehtinen haya tenido una participación decisiva en la promulgación de la Ley de solidaridad democrática y libertad para Cuba (Cuban Liberty and Democratic Solidarity Act) de 1996. Sin embargo, sus intereses no se limitan a esa parte del mundo. En la actualidad forma parte del Comité de relaciones internacionales de la Casa de representantes, donde preside el Subcomité sobre el Medio oriente y el Asia central y es vicepresidenta del Subcomité sobre el hemisferio oeste. Además, ha sido presidenta del Subcomité sobre operaciones internacionales y derechos humanos.

A pesar de su visión global, mantiene un pie firmemente plantado en su distrito. Estuvo siete años en la Asamblea legislativa de Florida: cuatro en la Casa de representantes y tres en el Senado. En 1989, cuando murió el legendario representante Claude Pepper, Ros-Lehtinen derrotó a diez competidores para sucederlo en el Congreso.

El servicio a sus electores siempre ha sido el tema central de su vida política y ello la motiva a seguir de cerca una amplia gama de asuntos. "La educación es una preocupación fundamental de la población hispana, en vista de la gran cantidad de jóvenes que no terminan la secundaria", afirma Ros-Lehtinen y señala que su distrito ocupa el tercer lugar en población hispana en todo el país.

Un recorrido rápido por los asuntos que preocupan a Ros-Lehtinen revela su interés en, entre otras cosas, becas para hispanos, la afirmación del poder personal de las hispanas en el campo laboral, la mejora de oportunidades de trabajo para todos los hispanos, la eliminación de la discriminación en el trabajo y la creación de programas de readaptación.

"El consumo de drogas entre los jóvenes es, igualmente, un problema de creciente preocupación", dice. "Preferimos creer que afecta a otras comunidades y que no tiene impacto en la comunidad hispana, pero sí lo tiene y puede tener graves consecuencias".

La atención de la salud es uno de los asuntos más amplios que Ros-Lehtinen tiene siempre en la línea de mira, dado que tiene que ver con muchos aspectos de las vidas de sus electores. Cuando su padre se enfermó el año pasado, "trajo el asunto de la atención de salud a un nivel más personal", dice Ros.

Sin embargo, identifica necesidades especiales entre las mujeres. "Tradicionalmente, nosotras, las latinas, nos concentramos tanto en el cuidado de nuestras familias que olvidamos cuidar de nosotras mismas", dice. "Necesitamos hacernos más despistajes, buscar más atención preventiva de la salud, aplicar mayor cuidado a las madres gestantes y aplicar más vacunas a los niños. Nos es preciso desarrollar programas que ayuden a las mujeres a disponer de tiempo para hacerse controles médicos y facilitarles la tarea de traer a sus niños y tenemos que ofrecer estos programas en español".

Muchos de estos programas están a disposición, dice Ros-Lehtinen, señalando que la mayor necesidad consiste en difundir información, tanto sobre los problemas como sobre las soluciones. Ella misma contribuye a través de reuniones informativas, conferencias de prensa, seminarios y asambleas y hablando en estaciones de radio hispanas.

"Podemos promulgar miles de leyes, pero no conseguiremos que las personas sean más saludables si no conocen los programas que ya están disponibles", dice. "En muchos casos, no tenemos que volver a inventar la rueda, sólo hay que hacer un esfuerzo mayor para conseguir que la información llegue a los interesados".

Lo mismo se cumple, dice Ros, respecto de otro sensible problema de la comunidad hispana: el cuidado de los padres adultos mayores. "La población hispana es muy joven, pero ahora nos estamos enfrentando a una población adulta mayor que no cuenta con la tradicional red familiar de seguridad, en la que la abuela y el abuelo viven con la familia".

Además agrega que, un mayor número de miembros de la familia trabaja y se esfuerza al máximo y que debido a nuestra estructura familiar tradicional, estamos poco dispuestos a hacer uso de gran número de excelentes programas disponibles. Ros-Lehtinen dice, "Tenemos que olvidarnos de la falsa creencia que, si no somos capaces de cuidarlos nosotros mismos, somos menos amorosos con nuestros padres. Por ejemplo, antes de morir mi suegra se benefició de un centro para cuidado terminal. Tenemos que informar a la población hispana sobre tan estupendos servicios".

Cuando Ros-Lehtinen deja por un momento su trabajo, reflexiona sobre la enorme responsabilidad que significa prestar servicio en el Congreso. "Es un avance precipitado para una niña que llegó aquí a los siete años sin saber inglés", comenta. "No dice mucho de mí, sino de las oportunidades que tenemos. Cuando pienso sobre lo que realmente quisiera lograr aquí, desearía que la gente joven dijera, 'Vaya que es grandioso lo que hace, ayuda a muchísima gente'. Quiero que la gente perciba el servicio público como un beneficio a la sociedad".

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