Mucho trabajo y poco tiempo
POR Molly Rose Teuke
Para Mel Martínez, la
falta de tiempo es un estímulo. "No se puede postergar hacer algo bueno
por los demás cuando la vida nos ofrece la oportunidad".
La profundidad de ese compromiso puede ser
la razón por la cual, a
pesar de no tener virtualmente ninguna experiencia en asuntos de vivienda
a nivel federal, Martínez aceptó el cargo cuando el presidente George
W. Bush lo nombró miembro del gabinete.
"Fue una transformación tanto personal como profesional", sostiene
Martínez. "Nunca es fácil, especialmente si uno viene a Washington
por primera vez. Me preparé muchísimo. Durante la transición, tuve
personal de apoyo que me preparó resúmenes y en el transcurso de 15 ó 20
días pude presentarme ante el Congreso y dar la impresión que sabía
algo sobre vivienda".
No es la primera vez que Martínez pisa terreno desconocido. En 1962,
con tan sólo 15 años, se marchó de Cuba. Sus padres lo ayudaron a hacerlo
a través de una organización humanitaria llamada Operación Pedro Pan.
Martínez llegó solo, sin hablar inglés y sin saber si volvería a ver
a su familia. Respondió al desafío con su actitud característica: 'Tanto
por hacer en tan poco tiempo'.
| ‘No se puede postergar hacer algo
bueno por los demás cuando la vida nos ofrece la oportunidad’ |
"Mis padres me inculcaron el valor de la educación, de modo que sabía
que lo más importante era ir a la escuela", recuerda Martínez. "Trabajaba
después de clases y también participaba en deportes. Aculturarse es
más fácil de decir que hacer y a mí me ayudó mucho el actuar como el
resto. Jugaba al básquetbol y al béisbol y de a poco me convertí en
uno más, a pesar que continuaba hablando con un fuerte acento".
Durante los cuatro años posteriores a su llegada, pasó por un par
de campamentos de refugiados, vivió en dos hogares adoptivos y terminó la
escuela en Orlando, Florida. Cuando sus padres llegaron en 1966 el
reencuentro fue muy feliz y le fue posible brindarles un lugar donde
vivir. Ayudó a su padre, que era veterinario, a conseguir trabajo en
una lechería de la localidad y le compró su primer automóvil. "Tengo
una profunda fe en Dios", dice Martínez, "y tengo mucha gente maravillosa
que me ayudó a lo largo del camino, que me dio fe y esperanza y oportunidades
de crecer y desarrollarme en este país".
Con su familia prosperando en Estados Unidos,
Martínez continuó con
su agenda personal: 'Tanto por hacer'. Estudió en Florida State University,
trabajó como traductor para el secretario de estado de Florida e ingresó a
la escuela de leyes, donde inició una carrera de 25 años como abogado
especializado en temas de lesiones y accidentes.
En el camino, sirvió como presidente del Programa de vivienda de Orlando,
presidió la Comisión de servicios públicos de Orlando y fue presidente
del Condado de Orange, Florida. Un par de años después, su vida dio
un giro espectacular cuando juramentó como el 12do Secretario
de Vivienda y desarrollo urbano, convirtiéndose en el primer estadounidense
de origen cubano en servir como secretario de gabinete.
Su experiencia en el financiamiento de hipotecas
es casi nula, consiste solamente en la operaciones de compra de sus
dos casas. Sin embargo,
tiene muy claro la importancia que tiene la vivienda propia para la
comunidad hispana. El HUD informa que el 74 por ciento de los blancos
no hispanos es propietario de su vivienda, mientras que sólo cerca
del 48 por ciento de los hispanos lo es. Cerrar esta brecha respecto
a la propiedad de vivienda para todas las minorías, especialmente para
la creciente población hispana, es la prioridad número uno de Martínez.
Bajo su liderazgo, el HUD hace énfasis en la disminución de la discriminación
en materia de vivienda, por medio del incremento de los recursos para
hacer cumplir las leyes en la ciudades que cuentan con una presencia
creciente, o significativa, de hispanos; de la educación de más hispanos
respecto al proceso de compra de viviendas; y de la ayuda a 40 mil
familias hispanas para que compren sus viviendas a través de la Iniciativa
sueño americano (American Dream Initiative).
Martínez también tiene el propósito de modificar
la Ley de procedimientos de acuerdos finales de propiedades inmuebles
de 1974 (Real Estate
Settlement Procedures Act, RESPA), una ley de defensa del consumidor
que regula la manera de acordar préstamos para vivienda y el procesamiento
de los documentos de préstamo. Martínez estima que la reforma de RESPA
ahorrará a los compradores de vivienda de 700 a 1,000 dólares en costos
de cierre y tiene la esperanza que esta entrará en vigencia antes de
fines de 2004.
"La reforma tendrá un tremendo impacto en la comunidad hispana", dice
Martínez, "dado a que elevará el número de personas propietarias de
sus viviendas, transformando nuestras comunidades. Ser propietario
de una vivienda ayuda muchísimo a las personas a asumir el control
de sus propias vidas".
Al mismo tiempo que Martínez orienta al HUD hacia el incremento de
la propiedad de vivienda entre todas las minorías, se mantiene fiel
a sus raíces hispanas. "Cuando viajo por todo el país, siento el deber
el tomar contacto con grupos hispanos", sostiene Martínez. "Ya sea
a través de una cámara de comercio hispana, un periódico, una estación
de radio, me acerco a los líderes de la comunidad. Hablamos sobre lo
que hago y me entero de lo que ellos hacen. Es un gran placer actuar
como embajador".
¿Cuál es el siguiente paso del Secretario? "
-`A partir de ahora me he propuesto ayudar
al Presidente a ser reelegido",
dice Martínez. "Si hago un buen trabajo al frente del HUD y lo ayudo
en la reelección, se presentarán muchísimas oportunidades para mí,
podré escoger y decidir qué hacer en ese momento".
Mientras tanto, se da tiempo para llevar
una vida equilibrada. "Me
gusta estar con la familia, practicar deportes y vivir al aire libre.
Me gusta cazar, pescar y navegar en bote, ése es mi mundo", señala. "En
realidad, disfruto cualquier actividad que involucre a la familia y
en nuestro mundo hispano, eso implica un grupo grande de gente", dice
Martínez sonriente.
Mucho más grande para Martínez que para la mayoría. Tiene cuatro mamás,
gracias a dos madres adoptivas y a su suegra. "El Día de la madre es
un día de mucho trajín y el Día de acción de gracias me toca doble
pavo", dice en son de broma, "pero tener varias mamás que me han dado
tanto es un privilegio inusual. Ellas son gran parte de mi vida y estoy
muy orgulloso de pertenecer a todas esas familias".
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