Es probable que no haya escrito un curriculum vitae en mucho tiempo. A continuación, algunos consejos:
No apunte tan alto
El consejo clásico es que ponga un objetivo elevado al inicio de su curriculum vitae, tal como “busco un puesto en ventas que signifique un desafío para mí y que me permita maximizar mi potencial y mi ingreso”. El problema es que: elimina sus posibilidades de conseguir un puesto que no sea en ventas. Mejor idea: amplíe su horizonte y piense en un objetivo que le brinde más opciones a usted (y a su eventual empleador).
Utilice categorías, no lo haga cronológico
Un curriculum vitae que agrupe sus habilidades y logros por categorías (tales como investigación, ventas, servicio al cliente) provee una visión global de sus fortalezas y calificaciones. Además, permite pasar por alto cualquier periodo en el que haya estado desempleado.
Cuantifique su experiencia
Utilice números y porcentajes para reforzar su presentación. Por ejemplo, en lugar de decir simplemente que usted dirigió un departamento de ventas, indique que bajo su supervisión los ingresos aumentaron 20 por ciento.
Incluya su trabajo no remunerado
El trabajo voluntario y en la comunidad, tal como recaudación de fondos, o coordinación de eventos para una escuela o club, puede traducirse en experiencia en mercadeo y ventas.
Utilice verbos que expresen acciones
Los verbos tales como, “organizó”, “negoció”, “creó” y “supervisó”, hacen saber que usted es el tipo de trabajador que se hace cargo de las cosas y obtiene resultados.
No sea “creativo”
En la parte superior de su curriculum vitae centre el texto con su nombre, dirección, correo electrónico y teléfono; no utilice líneas o bordes; deje márgenes amplios a cada lado; y utilice papel blanco.
No escriba más de una página
A su curriculum vitae solo le darán un vistazo muy rápido, por lo que debe conseguir que destaquen sus habilidades más notorias. Además, escriba con buena ortografía; y pida a alguien que revise su texto.