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El cáncer de próstata puede ser un tema incómodo para los hombres. Pero algunas veces, lo incómodo es necesario. Eso es porque el cáncer de próstata es el cáncer más común entre los hombres hispanos, según la Alianza Nacional para la Salud de los Hispanos. Se estima que uno de cada seis hombres desarrollará la enfermedad, que afecta, en su mayor parte, a los mayores de 50 años. No obstante, gracias a la detección temprana, “la tasa de mortalidad por cáncer de próstata está disminuyendo, aun cuando su incidencia esté aumentando”, asevera el Dr. Durado Brooks, director de cáncer de próstata y colorrectal en la American Cancer Society.
“Olvídense del machismo —dice el sobreviviente de cáncer de próstata Felix Castro, de Lindsay, California—. Ignorar la realidad y pensar que todo va a estar bien no es una buena forma de vivir”.
Al principio, hablar sobre el tema con su esposa era difícil. Dorothy Castro recuerda a su marido padeciendo alguno de los síntomas de la enfermedad y no desear hablar sobre ello. “Llegó al punto en que no podía continuar siendo ignorado”, comenta ella, y agrega: “Es esencial ofrecerle apoyo y escucharlo cuando su esposo o pareja está listo para abrirse al tema”.
Recibir la noticia no es fácil, y buscar información es clave. Si se lo detecta a tiempo, el cáncer de próstata es altamente tratable.
“Primero, nos alarmamos —recuerda Dorothy—. Luego nos dijimos: ‘Bueno, sabemos que la situación existe, ¿qué vamos a hacer al respecto?’. Fue entonces cuando nos comenzamos a educar sobre este tema y buscamos la ayuda del médico”.
Sin embargo, para frustración de profesionales de la salud y pacientes por igual, no existe consenso médico sobre cómo prevenirlo ni cuáles son los factores de riesgo para esta patología. Sí hay un mayor consenso —aunque dista de ser unánime— sobre el valor de los controles anuales, que incluyen un PSA (antígeno específico de próstata), análisis de sangre y un examen rectal digital.
“Lo mejor que puede hacer un paciente es tener una conversación con su médico de cabecera sobre los riesgos y beneficios de los controles. Una de las razones es que [los controles] pueden conducir a una biopsia innecesaria —comenta Brooks, refiriéndose a la posibilidad de que los resultados sean negativos—. Ése es el costo de detectar tempranamente el cáncer”.
Los tratamientos incluyen la radioterapia y la cirugía, que podrían tener efectos secundarios tales como la impotencia y la incontinencia. Dependiendo de la edad del paciente y de la agresividad del cáncer, algunos médicos pueden recomendar esperar y monitorear la enfermedad. La terapia con hormonas puede disminuir el avance de la enfermedad.
El Dr. Benjamin Paz, director del Departamento de Cirugía Oncológica General, del hospital City of Hope, en Duarte, California, recomienda que aquéllos diagnosticados con cáncer de próstata vean a un médico con el que se sientan cómodos y que trabaje en un centro que trate, por lo menos, 50 casos de cáncer de próstata por año. “En general —comenta—, los resultados serán mejores”.
| La detección temprana es crucial para sobrevivir |
| Mientras se encuentra en sus primeras etapas, el cáncer de próstata puede no presentar síntomas; más adelante, los afectados pueden experimentar: |
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dificultad para empezar o terminar de orinar |
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un flujo de orina débil o interrumpido |
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frecuentes ganas de orinar a la noche |
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la presencia de sangre en la orina o en el semen |
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dolor al orinar o al eyacular |