Ahorrando con los ojos abiertos
Por Theodore Fischer
junio/julio 2006
Gastar para ahorrar puede parecer contradictorio, pero eso es lo que algunas compañías de tarjetas de crédito están promoviendo. Ésta podría resultar una estrategia valiosa para los casi 20 millones de latinos que no tienen cuentas bancarias, pero, ¡tenga cuidado!
El programa Keep the Change (“Quédese con el cambio”) del Bank of America redondea el valor de cada compra abonada con la tarjeta de débito Visa y transfiere la diferencia a favor, de su cuenta corriente a la de ahorro. La compañía duplicará la suma ahorrada por los primeros tres meses; a partir de en-tonces, agregará el 5 por ciento de la suma ahorrada, hasta 250 dólares por año.
El Savings Accelerator (“Acelerador de ahorros”) de la tarjeta American Express One deposita el 1 por ciento del valor de todas sus compras en una cuenta de ahorros de alto rendimiento. Pero el acuerdo deja de serlo si usted no paga cada mes los gastos totales de sus tarjetas o si gasta más allá de sus posibilidades. Y aunque la cuota anual no se la cobran el primer año, en años posteriores puede disminuir sus ahorros, porque se cobra a la cuenta de ahorros.
¿Suena demasiado bueno para ser cierto? Puede serlo, si el banco cobra por cada transacción o si lo penaliza por no pagar su gasto total mensual.
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