La mayor parte de los beneficiarios de Medicare con bajos ingresos estarán en mejor situación luego de que entre en vigencia la cobertura de medicamentos, a comienzos del año siguiente, aún si, eso significa que reciban menos en otros tipos de asistencia, según funcionarios del gobierno y organizaciones sobre consumidores. No obstante, existe el temor de que algunas personas pasen desapercibidas.
La pregunta se origina debido a que el beneficio de medicamentos, y por lo menos la parte que otorga ayuda adicional significativa a aquellos con mayores necesidades económicas, interactúa de manera compleja con otros programas de asistencia federales y de los estados, que ayudan justamente a millones de esas mismas personas.
Estos son programas que toman en cuenta los gastos médicos para el cálculo de beneficios. De modo que, si las personas pagan menos por sus medicamentos, entonces sus beneficios disminuyen. Es así que aquellos que en la actualidad no cuentan con cobertura de medicamentos, recibirán menos en cupones de alimentos y pagarán una porción mayor del alquiler subsidiado con que cuentan, tan pronto obtengan sus medicamentos bajo Medicare. Sin embargo, estos efectos se verán más que compensados con el valor del beneficio de medicamentos, sostienen funcionarios de Medicare.
Un reciente estudio independiente, encargado por Access to Benefits Coalition, que incluye a AARP entre sus miembros, llegó a la misma conclusión. Por ejemplo, encontró que una beneficiaria de Florida que en la actualidad paga 400 dólares de su bolsillo por medicinas, sólo pagará 40 dólares el próximo año, debido a que cumple con los requisitos para recibir ayuda adicional bajo este beneficio. Esta diferencia de 360 dólares en gastos para medicinas, le significará perder 40 dólares en cupones de alimentos y pagar 108 dólares más en alquiler. Sin embargo, en conjunto ella terminará ahorrando 212 dólares al mes, o 2,544 dólares al año.
“Obviamente, nosotros preferiríamos que nadie pierda ningún otro beneficio que recibe en la actualidad, debido a que puede desanimar a otras personas a inscribirse para la cobertura de medicamentos”, dice John Rother, Director de políticas de AARP. Sin embargo, el Seguro Social está enviando cartas a los beneficiarios de bajos ingresos tratando de persuadirlos para que soliciten esta cobertura adicional. “Queremos que todos los que reciban esta carta soliciten el beneficio porque, al hacerlo, estarán en mejor situación”, agrega Rother.
Estas cartas son el primer paso del lanzamiento de la cobertura de medicamentos de Medicare, que se inicia el 1 de enero de 2006. Aquellos beneficiarios que no cumplen con los requisitos para obtener ayuda por ingresos bajos, pueden inscribirse para recibir el beneficio normal a partir de noviembre.
No está claro cuántas personas se verán afectadas en otros programas de asistencia por el impacto de este beneficio. Muchos de los que actualmente reciben cupones de alimentos, ya obtienen medicinas de Medicaid, de tal forma que no perderán ninguna cobertura cuando estén cubiertos por Medicare.
El beneficio de medicamentos no afectará a las personas que reciben ayuda para pagar sus cuentas de calefacción, o a la mayor parte de aquellas que reciben el Ingreso Suplementario de Seguridad (SSI), debido a que estos programas no toman en cuenta los gastos médicos. Sin embargo, sí afectará a un número limitado de personas discapacitadas que reciben el SSI como reembolso por medicinas que les permiten seguir trabajando. Cuando sus gastos en medicinas disminuyan, también lo hará el SSI en el mismo monto.
Andrew Imparato, presidente de la American Association of People with Disabilities, está preocupado porque los mismos funcionarios de la agencia pueden estar confundidos por la operatividad de estas normas que interactúan entre sí.
| ‘Esta es una situación que no se ha tomado en cuenta como es debido. Es algo que tiene que ser resuelto dentro de los próximos 18 meses’ |
“¿Qué sucede si algún burócrata comete una equivocación y le quita a usted los cupones de alimentos, o el alquiler subsidiado?”, dice. “Aún los [funcionarios] instruidos pueden equivocarse porque este sistema es absurdamente complicado y, si usted tiene ingresos bajos, probablemente no sea capaz de encontrar el error y mucho menos arreglarlo”.
Otro programa que toma en cuenta los gastos médicos para el cálculo de algunos beneficios es Medicaid, que es el programa federal y de los estados de seguro de salud para personas de ingresos bajos. Medicaid también cubre los gastos que pagan de su propio bolsillo un grupo de beneficiarios de Medicare, que son conocidos como ‘doblemente admisibles’ (dual eligibles), debido a que participan en ambos programas a la vez.
Muchos estados cuentan con un sistema para los ‘médicamente necesitados’, que permite que aquellos con ingresos muy altos para cumplir con los requisitos de Medicaid hagan uso de sus costos médicos para ‘bajar sus ingresos’ al límite necesario para tener derecho al programa. La mayor parte de las personas adultas mayores de este grupo, se encuentran internadas en hogares para el cuidado de adultos mayores discapacitados.
Sin embargo, algunas personas que viven en sus hogares también cumplen con los requisitos debido a lo que gastan en sus medicamentos. En su condición de ‘doblemente admisibles’, estas personas reciben automáticamente la parte especial de asistencia del nuevo programa de Medicare y durante todo el 2006, sus gastos en medicamentos se reducirán drásticamente. Sin embargo, hacia fines de ese año muchos de ellos perderán su condición de ‘doble admisibilidad’, debido a que no habrán gastado lo suficiente para satisfacer la prueba de reducción de ingresos de Medicaid y algunos, como resultado, perderán su admisibilidad, incluso para el beneficio de medicamentos para personas de ingresos bajos de Medicare, debido a que sus ingresos serán muy altos. Entonces ¿qué les sucederá a estas personas en 2007?
Según un estudio realizado por AARP, estas personas no tendrían otra opción para mantener su cobertura que inscribirse en el programa normal de Medicare, que es menos generoso y que está disponible para personas de ingresos más altos. Para una persona en esta situación, tomaría varios meses, o quizá todo el año, acumular los suficientes gastos del propio bolsillo para pasar nuevamente a la condición de ‘doble admisibilidad’ y tener derecho a la asistencia de medicamentos para personas de ingresos bajos. Todo este proceso se repetiría cada año.
“Esta es una situación que no se ha tomado en cuenta como es debido”, dice Rother. “Es algo que tiene que ser resuelto dentro de los próximos 18 meses”.